Todos saben sobre la importancia de tener un sitio web. El crecimiento sostenido del mundo digital hace que todos quieran estar en internet, que todos sepan que tienen que tener una página web.

Sin embargo, en el “tener una página web” se abre todo un universo que no muchos conocen.

¿Acaso todos los sitios webs son iguales?

¿Qué diferencias podemos encontrar? ¿Qué hace que los valores puedan ir desde $0 a más de $1.000.000 (+USD 10.000)?

Y en definitiva, ¿qué debés tener en cuenta para pensar un sitio web que se adapte a la identidad de tu empresa o negocio y a tu situación actual?

El propósito de este artículo, entonces, es ofrecerte las herramientas necesarias para que puedas tomar la mejor decisión acorde a tus objetivos y presupuesto.

Pensar tu web como tu oficina/local en internet

Ahora que ya sabemos que existen diferencias dentro del mundo web, te proponemos una analogía sencilla para que se entienda:

Tu sitio web es tu oficina/local en internet.

Supongamos que necesitás un nuevo local comercial para tu negocio.

¿Acaso elegirías cualquier local?

¿Cualquier tamaño te daría igual? ¿Cualquier ubicación te daría lo mismo? ¿Cualquier cartel? ¿Cualquier color? ¿Cualquier infraestructura?

Probablemente no.

Tampoco pensarías que es un tema que se pueda resolver en una semanita.

Sin dudas te lo tomarías muy en serio: ¡de tu local depende en gran parte el éxito de tu negocio!

Primero considerarías el presupuesto con el que contás.

Y luego, con eso en mente, analizarías todas las variables posibles: en qué lugar ubicarlo, si la gente frecuenta la zona, qué tan grande debería ser, si el frente debe ser blanco o amarillo o negro, o si es mejor un cartel llamativo o uno discreto, o si el mostrador va a un lado o al otro.

Lo tendrías todo visualizado.

Por eso, así como uno no toma a la ligera las características de su local “a la calle” antes de empezar a construirlo o remodelarlo, tampoco deberíamos hacerlo con el “local en internet”.

¡De tu sitio web depende, en gran medida, el éxito de tu empresa o negocio en internet!

    Variables que afectan al precio y al rendimiento de tu sitio web

    Vayamos a lo concreto.

    Al momento de decidir cómo queremos que sea nuestro sitio web, debemos tener en cuenta las variables que influyen significativamente en el resultado final.

    A mayor cantidad o mayor calidad en cada uno de los siguientes ítems, siempre se debe esperar un mejor rendimiento o un mayor precio.

    1- Tamaño del sitio

    ¿Cuántas páginas van a componer tu sitio web? ¿Y qué tan extensas serán esas páginas?

    Todo esto depende, fundamentalmente, de cuánta información querés mostrar. Un sitio web puede tener desde una sola página hasta cientos. Ejemplos de páginas son: Inicio, Productos, Servicios, Quiénes somos, Contacto, Blog, landing pages, etc.

    2- Redacción de textos (copywriting)

    ¿Quién va a redactar los textos de tu sitio web? ¿Lo vas a hacer vos mismo o vas a delegarlo en un redactor publicitario profesional (copywriter)?

    Los textos son los vendedores de tu sitio web: influyen en el rendimiento de manera significativa. Una buena redacción es capaz de persuadir al usuario de realizar las acciones que esperás de él. El texto informa, empatiza y posiciona tu marca.

    3- Diseño

    ¿Cuál es la imagen que querés dar de tu empresa o negocio? ¿Cómo querés verte en internet?

    Todo entra por los ojos. El diseño es una de las maneras para destacarte de la competencia y mostrar autoridad de marca. Dentro de esta categoría, también tenemos que tener en cuenta el diseño adaptado para celulares (diseño responsive) y la experiencia de usuario (diseño UX).

    4- SEO

    ¿Qué tan fácil será que te encuentren en Google? ¿Es el SEO parte de tu estrategia para llegar a clientes?

    Si querés posicionar tu empresa o negocio en internet, es recomendable que tu sitio web esté preparado para aparecer en los buscadores (Google) desde el momento cero. Es fundamental saber cómo los usuarios van a encontrar tu sitio.

    5- Funcionalidades especiales (Integración con CMS, eCommerce, base de datos, blog)

    ¿Qué funcionalidades querés que tenga tu sitio web? ¿Necesitás algo específico?

    Si querés que te permita hacer reservaciones, chatear o subir artículos, es el momento de pensarlo. ¿Querés que tenga compra integrada? ¿Querés que esté integrado a tu base de datos o CRM? Esto influirá, también, en la tecnología que se utilizará.

    ¿Qué debo tener en consideración para pensar mi sitio web?

    Si ya sabemos qué piezas tenemos a disposición (las variables), sólo queda armar el rompecabezas adecuado para tu empresa o negocio.

    Tenés que considerar, para esto, tu situación y tus objetivos.

    -Tu situación (recursos humanos, recursos tangibles y recursos intangibles)
    -Tus objetivos (a corto, mediano y largo plazo)

    Te dejamos una lista de preguntas para guiar tu análisis:

    • ¿Soy una empresa nueva o mi marca ya está establecida en el mercado?
    • ¿Apunto a todo el mundo, a todo el país o a una zona geográfica concreta?
    • ¿Qué hacen, qué ven y qué buscan mis clientes en internet?
    • ¿La gente ya tiene información sobre el tipo de producto/servicio que vendo o es algo novedoso que necesita ser explicado?
    • ¿Quiero conseguir clientes directamente por mi web o quiero que sea un respaldo para vender por otros medios (offline, marketplace)?
    • ¿Qué conocimientos tenemos dentro del equipo? ¿Qué hay que tercerizar?
    • ¿Cómo me fue en experiencias similares?
    • ¿Qué es lo que me destaca de la competencia y cómo lo puedo comunicar?
    • ¿Qué espero conseguir? ¿En cuánto tiempo?
    • Si fuera mi cliente potencial, ¿qué quisiera encontrar en mi sitio web? ¿qué información necesito?
    • ¿Qué personalidad quiero darle a mi sitio web? ¿Quiero algo sencillo o prefiero darle mi propio estilo?
    • Si me comparo con la competencia, ¿me elegiría el cliente potencial?

    Estas preguntas te servirán para dimensionar de una mejor manera qué tan importante es para tu negocio tener un sitio web y qué características debe tener.

    Por ejemplo…

     

    • Si el negocio es nuevo y todavía tenés que hacerte lugar en el mercado, los esfuerzos para posicionarte en internet deben ser mayores.
    • Si ofrecés varios servicios distintos, quizás amerite crear varias páginas para informar sobre cada uno.
    • Si no tenés la pretensión de vender por ahí o no esperás grandes resultados, podés armar un sitio web pequeño que sólo te ayude a mejorar el reconocimiento de tu marca.

    4 escenarios posibles para tu proyecto web

    Lo ideal es que siempre, antes de iniciar el proyecto para desarrollar tu sitio web, tengas clarísimo cuál es tu situación, qué beneficio querés obtener y cuánto te podés permitir invertir.

    Luego, de acuerdo al conocimiento de cada uno, se puede optar por responder uno mismo todas las respuestas anteriores o tercerizar la tarea de investigación en especialistas que te ayuden con tu estrategia.

    Dicho esto…

    Se plantean 4 escenarios comunes:

    Escenario N° 1: no hay estrategia

    Es, lamentablemente, el escenario más frecuente. La empresa no piensa estratégicamente en las características que quiere para su sitio web y el prestador (agencia o freelancer) tampoco.

    El resultado es algo básico, sencillo y empaquetado, igual para todos. Las empresas buscan un proyecto rápido y sencillo para “estar en internet”, y el prestador suele brindar una solución práctica y prefabricada sin involucrarse demasiado.

     

    • Punto fuerte: es un proyecto rápido y barato.
    • Punto débil: difícilmente el sitio web logre resultados.

    Escenario N° 2: estrategia por parte de la empresa

    La empresa piensa en la estrategia y en las características que quiere. Esto lo entrega en bandeja a su prestador, que simplemente se limita a implementarlo.

    La empresa define cuántas páginas quiere, qué es lo que quiere conseguir, cómo lo va a conseguir, e incluso puede entregar los textos y su identidad corporativa listos.

    El resultado es una web alineada y de rápida elaboración. La empresa conoce bien a su cliente y puede aportar esa experiencia. Si el presupuesto es chico pero contás con el conocimiento y el tiempo para definir previamente algunas cosas, es la opción ideal.

     

    • Punto fuerte: es un desarrollo más barato y, de salir bien, puede ser muy eficiente.
    • Punto débil: requiere más conocimiento y tiempo para la empresa.

    Escenario N° 3: estrategia por parte del prestador

    La empresa no piensa en cómo debe ser su sitio web y cede ese trabajo al prestador, que hace toda la investigación sobre la empresa y su cliente ideal.

    Para conseguirlo, el prestador entrevista a clientes, a prospectos y a personal de la empresa para conocer en profundidad la situación y las oportunidades. El resultado suele ser eficaz porque se construye sobre la experiencia de los profesionales.

     

    • Punto fuerte: no requiere conocimientos ni demasiado tiempo para la empresa.
    • Punto débil: implica más tiempo para el prestador (debe investigar) y eso genera que el proyecto sea más caro.

    Escenario N° 4: estrategia en conjunto

    Un cuarto escenario implicaría a ambas partes comprometidas en la estrategia al 100%. Es la situación ideal, pero poco probable en proyectos de empresas no-tecnológicas y pequeñas.

    En este caso, la empresa realiza una investigación previa y ya llega a la mesa de diálogo con pretensiones claras, concretas y, a veces, resueltas. El prestador se apoya en eso para realizar su propia investigación y concluir la estrategia en conjunto. Se crea una sinergia entre ambos puntos de vista.

     

    • Punto fuerte: resultados más sólidos y eficaces.
    • Punto débil: implica más tiempo para ambas partes y requiere una muy buena comunicación

    Conclusión

    Un sitio web, como hemos visto, no debe ser tomado a la ligera. ¡Está en juego el éxito de tu empresa o negocio en internet!

    Si realmente queremos que nuestro sitio web sea útil, tenemos que investigar un poco previamente, considerar las opciones disponibles y decidir conscientemente.

    Llevará algo más de tiempo, seguro.

    Pero peor es apurarse en una mala inversión.

    ¿Qué esperás para potenciar tu negocio en la web?

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