Te decidiste y al fin estás comenzando a hacer tu página web… ¡gran paso! Ya viste algunos ejemplos e incluso habrás visualizado cómo te gustaría que fuera. Ahora… ¿qué información tengo que mostrar? ¿Qué contenidos tengo que incluir para que mi web esté completa y cómo tendría que hacerlo?

En este artículo te ayudaremos con esto. Podés quedarte tranquilo: te servirá de guía para ir creando todo lo necesario para tu negocio.

El primer paso es agarrar un papel y una lapicera.

Sí, te va a llevar tiempo

No te vamos a mentir. Esta es la parte fundamental de tu página web, por lo que debemos darle la importancia que se merece.

Va a requerir parte de tu tiempo, sobre todo para apuntar ideas y darles forma.

Dentro de las tareas que requiere una web, podemos decir que por un lado está el diseño y la programación. Estas partes del trabajo podría hacerlas uno mismo, pero requieren generalmente de un profesional por su complejidad.

Cuando uno contrata a una persona o una empresa para que haga la página web, en la mayoría de los casos está contratando estos servicios, el diseño y la programación.

Pero por el otro lado tenemos el contenido, la información que queremos mostrar en la web. Y esto es muy difícil de delegar. Lo puede hacer otra persona (un copywriter), pero en muchas ocasiones uno no tiene el presupuesto necesario para sumar un profesional más al proyecto.

Incluso en estos casos, hacerlo uno mismo también tiene su beneficio, pues solo vos conocés tu negocio a la perfección.

 

Si el diseño es el cuerpo y la imagen de tu página, la información es el alma, es tu personalidad, tu forma de ser.

Los datos que incluyas en ella serán tu carta de presentación. Supongamos que tenés unos pocos segundos para hablar con un potencial cliente que llega a tu negocio. ¿Qué le dirías? ¿Qué aspectos de tu negocio destacarías?

La información que aparece en la página web tiene esa función: presentarte ante cada persona que llega 24 horas al día cada día de la semana.

Así que… ¿no te parece importante esto?

¡Claro que sí!

Entonces, ¡empecemos!

A continuación vamos a ir punteando cada una de las secciones básicas de una página web y mencionaremos cuál es el propósito de ellas para que te sirva de guía al momento de presentar la información de tu empresa.

Portada

Esta sección es lo primero que ve el usuario. Y tiene la función de impactar visualmente y atraer para que siga navegando el resto del sitio.

Debemos imaginarnos una web como una página vertical muy larga. La portada, en este caso, es la parte superior.

Normalmente está compuesta por:
 

  • una imagen: debe tener una muy buena resolución y representar a la perfección tu negocio. El tamaño de la foto adecuado es de 1980×1080. También podés elegir varias imágenes y hacer que se vayan deslizando hacia un costado.
  • un título: puede ser un slogan o una descripción de tu negocio. Es fundamental mostrar tu posicionamiento en el mercado y tu diferencia con respecto a la competencia.
  • un párrafo (opcional): para acompañar el título se suele agregar un poco más de información.
  • una llamada a la acción: es un botón que invita a hacer una compra o contactarnos. Por ejemplo, “quiero contactarlos”, “comprá ahora”, “quiero este libro”.

Nuestros productos/servicios

Si atrajimos correctamente la atención del usuario, ahora querrá conocer más sobre los beneficios de nuestro producto o servicio.

Acá tiene que estar claramente la solución que ofrecés. Qué es lo que vendés, sin más vueltas.

Lo que tiene que estar:
 

  • Título descriptivo: debe incluir la palabra clave (pensando en los motores de búsqueda como Google – SEO)
  • Imagen del producto o servicio: sin imágenes no hay impacto ni confianza. Incluso podés sumar videos demostrativos para que tengan una mejor idea de él.
  • Beneficios: ponete en el lugar del potencial cliente y pensá qué tiene de imperdible lo que hacés. ¿Cómo esto va a hacer que mi vida sea mejor, más feliz, más fácil? ¿Por qué comprarte a vos y no a otro?
  • Descripción y características: resumí cada uno de los detalles que el potencial cliente necesita saber. No asumas nada y no escatimes en información. Cuanto más datos haya, mejor. Por ejemplo, el método de trabajo, la composición de los materiales, el cómo se usa, etc.
  • Testimonios y opiniones de clientes: la prueba social. Si ya hay gente que quedó satisfecha con nuestro negocio, pueden confiar en que también les ayudaremos a ellos.
  • Precio, envío y formas de pago: el precio y las formas de pago se deben mencionar sí o sí, y también los cargos por envío si aplica. Incluso aunque sea difícil establecer un precio fijo (servicio personalizado, por ejemplo), es importante colocar un rango de precios o un precio base, para dar una idea al potencial cliente. Es difícil que se ponga en contacto si no sabe cuánto le puede salir; no quiere llevarse sorpresas.
  • Preguntas frecuentes: ¿qué te preguntan todo el tiempo? Adelantate a las posibles objeciones y mencionalas explicítamente.
  • Llamada a la acción: una vez que ya te ganaste su confianza, es momento de invitarlo a que realice la acción deseada (la compra o el contacto)

    Nosotros / quiénes somos

    En esta sección el objetivo es generar confianza, ni más ni menos.

    Toda persona que está por comprar algo siente un riesgo, el riesgo de que su dinero (escaso) no sea bien utilizado. Y si siente que con nuestro producto o servicio corre un riesgo grande, no nos comprará.

    Por eso es importante brindar información sobre nosotros y nuestro negocio. Debemos garantizarle a nuestro potencial cliente que no sufrirá ninguna estafa y que las personas que ofrecemos nuestro producto o servicio somos personas dignas de confianza y profesionales serios y comprometidos con la satisfacción final del cliente.

    En lo práctico debemos resumir en líneas generales:

    • Cómo nació el negocio: contar de modo resumido nuestra historia
    • Quiénes son sus integrantes: después de todo, no somos solo una marca. Hay personas detrás de ella. Humanizar para empatizar.
    • Nuestra misión, visión y valores: por qué hacemos esto, cómo nos vemos en el futuro y qué cosas no negociamos bajo ningún concepto para alcanzar nuestros objetivos.

    Pueden utilizar estos tres puntos como subtítulos o dividir la información de otra manera. Pero la idea es que sean párrafos cortos y directos al hueso. Por más que nuestra historia parezca fascinante, la mayoría no leerá más de unas pocas líneas. Que no quede un bloque de texto larguísimo. Y si se puede acompañar con imágenes, mejor.

    Contacto

    Una vez que ofreciste una solución al problema que tiene el cliente y te ganaste su confianza, es momento de ofrecerle las vías de contacto para que se comunique con vos y pueda cerrar la compra o hacerte preguntas puntuales.

    Esta sección está destinada a ese propósito.

    Si no se cuenta con una plataforma ecommerce en la que la venta se pueda realizar directamente online, es necesario que el cliente se contacte con vos para continuar el proceso de compra.

    La información a incluir:
     

    • Formulario de email: importante para consultas formales y más bien extensas.
    • Números de teléfono: contacto directo para mensajes o llamadas. Hay que mencionar los horarios de atención.
    • Redes sociales: el público joven es más propenso a contactarse por estos medios, así que hay que ofrecer este tipo de alternativas.
    • Ubicación: si contás con un local o un espacio al que puedan acercarse, es necesario incluirlo, así como los horarios de atención.

    Otra información adicional que podés incluir

    Además de las secciones fundamentales que mencionamos anteriormente, también pueden incluirse otras tantas: 

    • Información legal: regulaciones, condiciones de compra venta, políticas de devolución, reclamos y reembolsos, etc.
    • Blog: ofrece valor a tu negocio y te ubica como un experto en tu nicho.
    • Galería de imágenes o videos: si tenés material multimedia que puede destacar tu producto o servicio, podés incluirlo en una nueva sección específica para ello.

    Resumiendo…

    A modo de cierre, repasemos los conceptos clave.

    La información de tu página web es tu carta de presentación. Y solo vos conocés a la perfección tu negocio.

    Una vez que tenemos en claro su importancia, es hora de poner manos a la obra.

    Y para ello, dividiremos la info en cuatro secciones fundamentales:

    • Portada: impacta visualmente y atrae al usuario para que se quede en la página.
    • Productos/servicios: ofrece los beneficios que le traerá al potencial cliente.
    • Nosotros: genera confianza y le da la seguridad de que somos expertos y no lo vamos a estafar.
    • Contacto: ofrece el canal de comunicación para continuar o cerrar el proceso de compra.

    Ya con esto en mente, ¡es hora de poner manos en el teclado y comenzar! Tomate el tiempo necesario. Date la posibilidad de pensar, escribir y corregir.

    ¿Qué esperás para potenciar tu negocio en la web?

    ¡Solicitá tu consultoría gratuita en muy pocos pasos!

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